Sin Final en el Guión

Cinecómic

Diez películas que adaptan cómics con las que uno se lo puede pasar mejor que con las de superhéroes.

Parece que el Universo Cinematográfico de Marvel (en inglés Marvel Cinematic Universe, abreviado MCU) y el Universo Extendido de DC (en inglés DC Extended Universe, abreviado DCEU) se han empeñado en librar una guerra para ver quién estrena más películas en un mismo año y también quién recauda más dinero con ellas.
Esto ha desembocado en una orgía de películas realizadas con prisas, sin mimo por los detalles ni paciencia por dejar productos de calidad para la posteridad, con acabados técnicos nada dignos de superproducciones de más de 100 millones de dólares de presupuesto (a veces los costes se disparan ¡hasta los 300!) y, lo peor, en muchos casos (más de los que desearíamos), ofreciendo hastío con un descaro disparatado.

Aquí van diez títulos alternativos protagonizados por sujetos que no visten mallas de colorines.

El cuervo (The Crow; Alex Proyas, 1994)

Adapta el cómic de… James O’Barr.

Película de culto dirigida por el egipcio Alex Proyas, –Dark City (1998), Yo, robot (I, robot; 2004)-, y protagonizada por el malogrado Brandon Lee, -Little Tokyo: ataque frontal (Showdown in Little Tokyo; Mark L. Lester, 1991), Rapid Fire (Dwight H. Little, 1992)-. Estética gótica, venganzas sangrientas, acción, violencia, coreografías de combate del propio Brandon y el mítico Jeff Imada, estética de videoclip y música de grupos tan potentes como The Cure o Nine Inch Nails.

A modo de curiosidad: Michael Massee, el actor que disparó el arma que acabó de forma accidental con la vida de Brandon Lee durante el rodaje, falleció el año pasado a los 61 años de edad a causa de un cáncer. A Massee le costó superar lo de Brandon y se mantuvo alejado una buena temporada de los platós tras el accidente.

Dredd (Pete Travis, 2012)

Adapta el cómic de… John Wagner y Carlos Ezquerra.

Dirigida por Pete Travis, -En el punto de mira (Vantage Point; 2008), City of Tiny Lights (2016)-, quien, al parecer, tuvo problemas con los mandamases y fue despedido, ocupando su puesto el guionista de la cinta, Alex Garland, guionista de títulos como 28 días después (28 Days Later; Danny Boyle, 2002) o Sunshine (Danny Boyle, 2007) y director de Ex Machina (2015), de la que también es el autor del libreto.
El anterior intento de llevar al Juez Dredd a la pantalla grande a mediados de la década de los 90 con Sylvester Stallone como cabeza de cartel, no terminó de convencer a casi nadie, así que se probó suerte de nuevo. Y sí, esta vez salió bastante mejor (sin desmerecer en absoluto la primera y divertida adaptación).
Mucha acción y violencia, cámara lenta (en inglés slow motion), estética y maneras de actioner de los 80 y un Karl Urban que no se quita el casco en toda la película.

Timecop, policía en el tiempo (Timecop; Peter Hyams, 1994)

Adapta el cómic de… Mike Richardson, Mark Verheiden y Ron Randall.

Dirigida por el siempre cumplidor Peter Hyams, responsable de Atmósfera cero (Outland; 1981), The Relic (1997) o El fin de los días (End of Days; 1999), y protagonizada por la leyenda viva del cine de acción y las artes marciales Jean Claude Van Damme, con quien Hyams volvería a trabajar después en Muerte súbita (Sudden Death; 1995) y Cerco al enemigo (Enemies Closer; 2013).

Timecop es el largometraje más exitoso protagonizado por el actor belga. Y no debe extrañar. Tiene una premisa muy atractiva, actores solventes, acción, drama, amor, buenos efectos especiales y doble ración de Van Damme. Además, para los fans del actor y artista marcial, Van Damme deja para el recuerdo un épico split sobre una encimera.

Una bala en la cabeza (Bullet to the Head; Walter Hill, 2012)

Adapta el cómic de… Alexis Nolent, -más conocido como Matz-, y Colin Wilson.

A los mandos el gran Walter Hill, autor de actioners muy conocidos como Driver (1978), Los amos de la noche (The Warriors; 1979), Límite: 48 horas (48 Hrs.; 1982), Calles de fuego (Streets of Fire; 1984), Danko: calor rojo (Red Heat; 1988) o El último hombre (Last Man Standing; 1996).
La estrella del cine de acción Sylvester Stallone al frente del reparto, y Jason Momoa como salvaje antagonista que pone en aprietos al (anti)héroe. Cinta de acción de hoy día pero con la mirada puesta en los clásicos de la acción de los 70 y 80.
Acción old school, violencia, tipos duros muy musculosos y chascarrillos, para uno de los pocos títulos de acción que realmente merece la pena del último lustro.

Una historia de violencia (A History of Violence; David Cronenberg, 2005)

Adapta el cómic de… John Wagner y Vince Locke.

David Cronenberg, rey de la nueva carne con títulos inolvidables como Scanners (1981), Videodrome (1983), La mosca (The Fly; 1986), Crash (1996) o eXistenZ (1999), dio un giro a su carrera con este duro y violento thriller encabezado por un magno Viggo Mortensen.
Algunos amantes de su período nueva carne (que hasta entonces había sido prácticamente toda su carrera) le dieron la espalda a Cronenberg por postureo (porque “esto no es Cronenberg”, porque “Cronenberg se ha vendido”, porque “bla, bla, bla…”), pero ni caso.
A History of Violence no es solo una de las mejores películas del director canadiense, sino que también es una gran película repleta de detalles a descubrir en cada visionado.

Camino a la perdición (Road to Perdition; Sam Mendes, 2002)

Adapta el cómic de… Max Allan Collins y Richard Piers Rayner.

Si A History of Violence es cosa seria, Road to Perdition son palabras mayores. Al igual que en la joya de Cronenberg, aquí tampoco hay héroes ni proezas fantásticas.
Dirigida con maestría por Sam Mendes, autor de célebres películas como American Beauty (1999), Jarhead (2005), Revolutionary Road (2008) o Skyfall (2012), y con un reparto soberbio en el que figuran ilustres intérpretes como Tom Hanks, Paul Newman, Jude Law, Daniel Craig, Jennifer Jason Leigh, Stanley Tucci, Dylan Baker o Ciarán Hinds, este thriller criminal dramático dio un giro a los códigos del cine negro y nos regaló imágenes de una belleza sin igual. Uno de los mejores thrillers del presente siglo. Un fabuloso neo-noir a no olvidar en el futuro.

Rompenieves (Snowpiercer; Bong Joon-ho, 2013)

Adapta el cómic de… Jacques Loeb y Jean-Marc Rochette.

Bong Joon-ho, director coreano de las imprescindibles Memories of Murder (2003) y The Host (2006), se marcó un thriller de acción y ciencia ficción de lo más afortunado con esta metáfora de la lucha de clases en un tren que jamás se detiene.
Con un reparto ecléctico en el que podemos encontrar a Chris Evans, Song Kang-ho, Tilda Swinton, Jamie Bell, Octavia Spencer, John Hurt o Ed Harris, un aprovechamiento del espacio perspicaz, una dirección muy acertada (véase cómo siempre la acción avanza de izquierda a derecha, -del último vagón al primero-) y una dirección artística asombrosa, Joon-ho nos regala set pieces de acción una tras otra con una maestría digna de un veterano de extenso currículum.

Conan, el bárbaro (Conan the Barbarian; John Milius, 1982)

Adapta el cómic de… Robert E. Howard, Roy Thomas y Barry Smith.

John Milius, -El gran miércoles (Big Wednesday; 1978), Amanecer rojo (Red Dawn; 1984)-, en la dirección; Oliver Stone, -Platoon (1986), Asesinos natos (Natural Born Killers; 1994), Giro al infierno (U-Turn; 1997)-, junto a Milius, en la escritura del guion; Basil Poledouris deleitándonos con uno de sus más memorables trabajos; y Arnold Schwarzenegger, -Depredador (Predator; John McTiernan, 1987), Desafío total (Total Recall; Paul Verhoeven, 1990), Terminator 2: el juicio final (Terminator 2: Judgment Day; James Cameron, 1991)- encarnando al gigantesco Conan. Nada podía salir mal. Y así fue.
Masterpiece de la espada y la brujería con escenas antológicas en las que, con frecuencia, se hace apología de la cinética, pudiendo no haber diálogos y sí movimiento durante minutos.

Solomon Kane (Michael J. Bassett, 2009)

Adapta el cómic de… Robert E. Howard.

Escrita y dirigida por Michael J. Bassett, eficaz artesano de la serie B responsable de títulos como Deathwatch (2002), Cacería (Wilderness; 2006) o Silent Hill 2: revelación 3D (Silent Hill: Revelation 3D; 2012), y protagonizada por el siempre cumplidor James Purefoy, quien se dejó acompañar por gente de la talla de Max Von Sydow, Pete Postlethwaite, Rachel Hurd-Wood o Jason Flemyng.
Una de las aventuras de serie B con menos complejos y más logradas que se recuerdan de los últimos tiempos. Buen diseño de producción, escenas de acción violentas, un héroe oscuro, efectos especiales más que dignos y épica.

Tortugas ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles; Steve Barron, 1990)

Adapta el cómic de… Kevin Eastman y Peter Laird.

Steve Barron, director irlandés con productos alimenticios en su haber como Los caraconos (Coneheads; 1993) o Pinocho, la leyenda (The Adventures of Pinocchio; 1996), tiene el honor de haber dirigido la mejor película que se ha hecho jamás sobre las Tortugas Ninja.
Cuando se estrenó esta divertida cinta de acción y aventuras allá por 1990, su éxito fue arrollador, convirtiéndose en la película de cine independiente más taquillera de todos los tiempos, -nueve años después, El proyecto de la bruja de Blair (The Blair Witch Project; Daniel Myrick, Eduardo Sánchez, 1999) superó sus cifras-.
Fascinante trabajo del mítico Jim Henson en los efectos especiales, el vestuario y las marionetas (en aquella época fue una labor innovadora), acción desenfadada, humor negro y unos Leonardo, Raphael, Donatello, Michelangelo y Splinter luciendo como nunca. Un clásico juvenil que le pasa la mano por la cara a cualquier producto teenager de hoy día. Cowabunga!!!

 

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