Sin Final en el Guión

Blanco humano (Hard Target; John Woo, 1993)

Acción gay

Blanco humano es una nueva versión de El malvado Zaroff (The Most Dangerous Game; Irving Pichel, Ernest B. Schoedsack, 1932), un thriller de aventuras que con el tiempo se ha convertido en película de culto, y donde nos narran la historia del conde Zaroff, un millonario obsesionado con la caza que vive en una isla solitaria, el cual se dedica a dar caza a las personas como si fueran animales.
Esta nueva puesta al día del hombre cazador de hombres está dirigida por el famoso director chino John Woo, quien cuenta con una extensa filmografía de 42 títulos, de entre los que destacan Un mañana mejor (A Better Tomorrow; 1986), Honor, plomo y sangre (A Better Tomorrow II; 1988), The Killer (1989), Una bala en la cabeza (Bullet in the Head; 1990), Un ladrón es siempre un ladrón (Once a Thief; 1991), Hard Boiled (1992), Broken Arrow: alarma nuclear (Broken Arrow; 1996), Cara a cara (Face / Off; 1997), Misión imposible 2 (Mission: Impossible 2; 2000), Windtalkers (2002), Paycheck (2003) o Acantilado rojo (The Battle of Red Cliff; 2009).

Blanco humano nos cuenta la historia de Chance Boudreaux, un exmilitar de las fuerzas especiales que se busca la vida como marinero. Un día recibe la visita de Natasha Binder, una joven que le pide ayuda para encontrar a su padre desaparecido a cambio de 100 dólares al día. Boudreaux se niega en un principio, pero necesita 217 dólares para saldar sus deudas con el sindicato de marineros mercantes, así que termina aceptando. Al poco de comenzar la búsqueda del padre de Nat, esta y Boudreaux descubren que aquel ha fallecido. Pero Boudreaux tiene el presentimiento de que el padre de la chica ha sido asesinado, lo cual le lleva a una investigación por los bajos fondos de Nueva Orleans, que desemboca en el descubrimiento de una organización secreta dirigida por dos hombres misteriosos llamados Emil Fouchon y Pik van Cleef. Estos se dedican a organizar cacerías, en las cuales las presas a cazar son veteranos de guerra sin lazos familiares a quienes se les promete 10.000 dólares si logran sobrevivir a la violenta batida. En cuanto Boudreaux descubre la verdad, Fouchon y van Cleef deciden ir a cazar al duro marino, quien con sus asombrosas habilidades para el combate cuerpo a cuerpo y su maestría en el manejo de las armas de fuego, va diezmando de forma eficiente a los indeseables miembros de tan depravada y poderosa estructura de caza mayor.
Del guion se encargó Chuck Pfarrer, escritor estadounidense y exSEAL de la Marina de los Estados Unidos, cuyo trabajo generalmente trata temas relacionados con el ejército, la acción y la ciencia ficción. Además de encargarse del libreto de la película, Pfarrer participó como actor dando vida a Douglas Binder, la primera presa y víctima de los malvados cazadores, y padre de Natasha, principal personaje femenino de la historia.
Como estrella de la función, la leyenda viva del cine de acción y de las artes marciales Jean Claude Van Damme (dando vida al fornido Chance Boudreaux), que por aquel entonces se encontraba en el mejor momento de su carrera. El actor y artista marcial belga ha protagonizado algunos de los mejores actioners del cine moderno como Cyborg (Albert Pyun, 1989), Kickboxer (Mark DiSalle & David Worth, 1989), Lionheart: el luchador (Lionheart; Sheldon Lettich, 1990), Libertad para morir (Death Warrant; Deran Sarafian, 1990), Doble impacto (Double Impact; Sheldon Lettich, 1991), Soldado universal (Universal Soldier; Roland Emmerich, 1992), Timecop, policía en el tiempo (Timecop; Peter Hyams, 1994), Muerte súbita (Sudden Death; Peter Hyams, 1995), Al límite del riesgo (Maximum Risk; Ringo Lam, 1996), Double Team (Tsui Hark, 1997), En el ojo del huracán (Knock Off; Tsui Hark, 1998), Replicant (Ringo Lam, 2001), Salvaje (In Hell; Ringo Lam, 2003), Justa venganza (Wake of Death; Philippe Martinez, 2004) o Soldado universal: regeneración (Universal Soldier: Regeneration; John Hyams, 2009).
En Blanco humano, el director John Woo supo encontrar lo mejor de Van Damme, logrando que este dejara para la posteridad uno de los mejores héroes del cine de acción que se recuerdan.
A Jean Claude Van Damme le acompañaban en el reparto intérpretes de la talla de Lance Henriksen (Emil Fouchon, líder de la organización que organiza las cacerías), veterano y respetado actor visto en infinidad de películas y famoso en el cine de género por haber encarnado al androide Bishop en Aliens: el regreso (Aliens; James Cameron, 1986); Arnold Vosloo (Pik van Cleef, mano derecha de Fouchon), actor sudafricano conocido sobre todo por dar vida a Imhotep en La momia (The Mummy; Stephen Sommers, 1999); Yancy Butler (Natasha Binder, la joven que busca a su padre), actriz de vida personal ajetreada que saltó a la fama precisamente con esta película; Wilford Brimley (Douvee, el entrañable tío de Boudreaux); veterano actor visto en clásicos como Brubaker (Stuart Rosenberg, 1980) o La cosa (The Thing; John Carpenter, 1982); Kasi Lemmons (la detective Marie Mitchell que ayuda a Natasha), directora y actriz conocida por sus papeles en thrillers como El silencio de los corderos (The Silence of the Lambs; Jonathan Demme, 1991) o Candyman, el dominio de la mente (Candyman; Bernard Rose, 1992) o Willie C. Carpenter (Elijah Roper, el amigo de Chance Boudreaux), actor visto en populares películas como Men in Black (Barry Sonnenfeld, 1997) o El dilema (The Insider; Michael Mann, 1999).
A modo de curiosidad, añadir que Ted Raimi, hermano de Sam Raimi, afamado director de películas como Posesión infernal (The Evil Dead; 1981), Darkman (1990) o Un plan sencillo (A Simple Plan; 1998), y uno de los productores ejecutivos de Blanco humano, hace un cameo como viandante (es el hombre que grita a Roper, creyendo que este le está pidiendo una limosna, cuando en realidad está pidiendo ayuda porque los cazadores van a ejecutarlo).
Blanco humano tiene todo lo que un buen fan de la acción quiere y necesita. Una historia sencilla pero atractiva y bien narrada. Un director experto en el arte de la acción tras las cámaras que conoce estupendamente el oficio. Un héroe con excelentes aptitudes para el combate cuerpo a cuerpo y el manejo de las armas de fuego, encarnado por un actor carismático. Un villano de excepción, -interpretado por un actor de gran talento-, acompañado de su amigo de confianza y un ejército de hombres dispuestos a morir por él. Una compañera de fatigas que aporta su granito de arena para que el héroe logre su objetivo. Un compañero/amigo/familiar que sabe lo que el héroe precisa y se lo ofrece cuando este más lo necesita. Un par de personajes secundarios carismáticos que ayudan al héroe y terminan muriendo por la causa. Un par de secundarios odiosos que se lo ponen difícil al héroe traicionándole o tomando partido del bando de los malvados. Una escena de acción potente para abrir la película que nos pone en situación. Peleas. Tiroteos. Explosiones. Persecuciones a pie. Persecuciones con vehículos. Sangre. Violencia. Chascarrillos por doquier. Efectos sonoros intensos. Música de guitarra. Homenajes a clásicos del género. Y por supuesto, un coordinador de acción experimentado y un enorme equipo de especialistas prestos a jugarse la vida. Pero ojo, porque además de todo esto, Blanco humano tiene una cosa más que no tiene ninguna otra película (de acción o no) en toda la historia del cine: Van Damme arrancando de un bocado el cascabel de una serpiente de ídem.
A John Woo, además de las armas de fuego y las explosiones, le obsesionan los reflejos en los cristales, las palomas, las iglesias y las relaciones homoeróticas. En Blanco humano tenemos de todo esto en cantidades industriales. Pero solo voy a dar unas claves sobre lo último.
Comencemos por un dato interesante que aporta Blanco humano. El hecho de que todas las mujeres con relevancia que aparecen en la película, no compartan sus vidas con hombres.
Natasha Binder (más sola que la una. De hecho, por eso pide ayuda a Boudreaux), Marie (la casera de Douglas Binder que vive sola en su gran casa), y la detective Mitchell (que no hace otra cosa más que trabajar).
En principio podríamos pensar que es una casualidad, pero viendo la película hasta el final, comprobamos que no.
Entre los dos villanos principales, Fouchon y van Cleef, hay una relación de pareja en toda regla. De hecho, es un matrimonio. Se quieren, se respetan y se necesitan el uno al otro. Y es el propio Boudreaux, un hombre joven, guapo, musculoso y con habilidades admirables, quien se entromete en esa relación consolidada desde hace años, y que, poco a poco, va destruyéndola. En efecto, Fouchon y van Cleef se llevan estupendamente y no comienzan a tener sus primeras disputas hasta que Boudreaux aparece en sus vidas.
En el minuto 70 aproximadamente, justo antes del segundo punto de giro de la historia, Fouchon y van Cleef discuten por primera vez. El primero quiere cazar a Boudreaux cueste lo que cueste. El segundo quiere marcharse o acabar con Boudreaux desde el aire y zanjar el asunto por la vía rápida. El primero insiste en ser y actuar como un profesional. “Cualquier idiota puede cargárselo desde el aire, quiero cargármelo desde tierra”, le dice Fouchon a van Cleef. El primero no solo insinúa que su actual pareja es idiota o se está comportando como tal, sino que además se empeña en encontrarse con Boudreaux (“quiero cargármelo desde tierra”. Le excita la idea de encontrarse con Boudreaux).
“Parece que tu trofeo nos está tocando las pelotas” (en su versión original -en inglés- realmente dice, “parece que tu trofeo ha perforado un nuevo orificio”. -No se puede ser más explícito-), dice van Cleef a Fouchon, justo cuando van a buscar a Boudreaux dentro de la nave industrial de objetos de carnaval, después de que este mate a uno de los motoristas, justo después de llamarlo palomo (antes de morir, una paloma defeca sobre el motorista. La paloma es un símbolo adoptado por la comunidad gay). Al poco de entrar en la nave industrial, van Cleef insiste en marcharse, pero Fouchon obliga a que se queden y busquen a Boudreaux. El momento álgido de todo este asunto amoroso viene cuando Boudreaux mata a van Cleef, y Fouchon se acerca al cadáver de su pareja, lo agarra y suelta un fuerte gemido. Acto seguido, Fouchon grita a Boudreaux y le dispara por la espalda con su enorme pistola.
Otro dato importante. Boudreaux no está interesado en ningún momento en Natasha. No solo no se acuesta con ella, sino que ni siquiera la besa en ninguna ocasión. Pensemos en el momento épico de la serpiente de cascabel en los pantanos. Boudreaux le dice a Nat que cierre los ojos. Esta sonríe, cierra los ojos y pone morritos esperando un beso por parte de Boudreaux. No obstante, este solo tiene tiempo de cazar a la serpiente que aparece por detrás de Nat, y acto seguido pegarle un bocado, no a Nat, sino a la serpiente.
Y qué sucede después. Boudreaux y Nat se encuentran con el tío Douvee. Y, sorpresa, este vive solo. No hay mujer que comparta su vida con él. A continuación, Boudreaux monta a Elvira, la yegua del tío Douvee, y deja a Nat con su tío. Boudreaux prefiere montar a Elvira antes que a Nat. Antes de partir, Boudreaux le dice a Nat, “sin ti podré cazarlos”. Boudreaux no puede cazar a otros hombres si hay una mujer de por medio.
Y llegamos al enfrentamiento final, cuando por fin se encuentran Boudreaux y Fouchon. Tras una encarnizada pelea, Boudreaux, el cual solo cuenta con una granada de mano como arma, agarra a Fouchon, le dice “la temporada de caza ha terminado”, y le mete a este la granada dentro del pantalón (en la entrepierna, para ser más exactos).
Ningún hombre en Blanco humano termina de aceptar su homosexualidad (Fouchon y van Cleef son los que más cerca están de hacerlo).
Además, Boudreaux y su tío Douvee no son los únicos hombres sin compañera sentimental.
El amigo de Boudreaux. El hombre que recluta a los exveteranos de guerra para las cacerías de Fouchon y van Cleef. El médico sin escrúpulos que ayuda Fouchon y van Cleef. Todos hombres que viven sin la compañía de una mujer.
Asimismo, todos los clientes de Emil Fouchon y Pik van Cleef son hombres. Y las personas que trabajan para ellos (Fouchon los llama “perros”), son todos hombres también.
Y no olvidemos que Boudreaux es marinero. En la escena del muelle no hay ni una sola mujer, y Boudreaux prefiere embarcar con un montón de hombres antes que quedarse en tierra firme con una mujer.
Y tampoco debemos pasar por alto que la única vez que Boudreaux pisa un local de señoritas, no es para relajarse con una, sino para ver a un hombre, al cual antes de torturar, masajea el cuello, justo después de pedirle a una joven hermosa que se marche de la sala.
“Recoge tu cuchillo y a tu novio, vais a perder el autobús”.

 

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